La ley del Estado de Washington te otorga el derecho de elegir al profesional de la salud que cuidará de ti. Tu bienestar es la prioridad tras una lesión laboral y nadie puede forzarte a acudir con una persona con quien no te sientas a gusto. A continuación, encontrarás un resumen sobre tus derechos como empleado lesionado.
Y, ¿si tu empleador te presiona para atenderte con su médico?
Muchos trabajadores sienten la presión de atenderse con el médico de la empresa o temen represalias si deciden lo contrario. La ley es muy clara en este aspecto: puedes rechazar la sugerencia de tu empleador y acudir con el profesional que tú prefieras.
Asimismo, tienes la facultad de decidir quién entra al consultorio contigo. Tienes el derecho de rechazar que un representante de la compañía o una enfermera interna te acompañe a tus revisiones o al hospital. La ley prohíbe cualquier tipo de discriminación o represalia por hacer valer tu privacidad médica.
Aspectos a tomar en cuenta en la primera consulta
Cuando ocurre un accidente laboral (enlace en inglés), el primer paso es obtener ayuda médica y avisar a tu empleador. No pierdas tiempo valioso buscando listas de médicos aprobados si tienes una urgencia. Para esa consulta inicial, puedes dirigirte a la sala de emergencias más cercana o a tu médico de cabecera.
Durante este primer encuentro, deben ocurrir procedimientos indispensables para tu futuro financiero y físico:
- Tu médico emite una opinión médica que indica si tu lesión o enfermedad proviene del trabajo.
- El consultorio te ayuda a presentar el reclamo formal ante el Departamento de Trabajo e Industrias (L&I) o tu empleador autoasegurado.
- El profesional evalúa tu caso para recomendar tratamientos futuros y determinar cuándo será seguro regresar a tus labores.
Completar estos pasos en la primera cita inicia el proceso para que L&I o tu empleador autoasegurado evalúen y aprueben la cobertura médica y, si calificas conforme a la ley, los pagos por pérdida de salario.
El tratamiento continuo dentro de la red
A partir de tu segunda cita, las reglas del sistema requieren que tu atención médica continúe con un profesional que forme parte de la red de L&I. A esta persona se le conoce como tu proveedor tratante, quien puede ser un médico general, un cirujano, un enfermero practicante o un dentista.
Si tu médico habitual no está registrado en el directorio de L&I, puedes pedirle que se una al programa. De lo contrario, puedes usar el buscador en línea del estado para seleccionar a otro profesional calificado. Además, tienes la libertad de solicitar un cambio de médico en cualquier punto del proceso o pedir una segunda opinión médica a través del portal en línea de L&I.
En ocasiones, la aseguradora o tu empleador autoasegurado pueden solicitar una evaluación médica independiente con un doctor seleccionado por ellos. La ley estatal exige que estas evaluaciones se programen en ubicaciones razonablemente cercanas a tu hogar para evitar traslados pesados.
Conocer tus opciones legales te permite tomar las mejores decisiones para tu recuperación. Tienes el control sobre tu cuerpo y tu salud, y el sistema de compensación laboral en Washington está diseñado para protegerte y tratarte con dignidad.
